El cambio tecnológico

Los ordenadores están transformando el trabajo humano. Así comienza un artículo publicado el domingo, 2 de febrero de 2014, en el diario El País, titulado ¿Qué tareas son rutinarias? y escrito por los catedráticos de economía Jesús Fernández-Villaverde y Luis Garicano.

Nos comentan estos profesores, que la mayoría de las tareas rutinarias manuales ya han sido automatizadas por robots y que, cada vez más, otras muchas tareas rutinarias intelectuales están desapareciendo a su vez. Lo cierto es que no somos conscientes de la cantidad de empleos que son rutinarios cuando se aplica suficiente capacidad informática. Y nos dicen que no sólo por capacidad sino que también el precio está influyendo, cada vez conseguimos máquinas más potentes por menos dinero.

Un trabajo que no parecía rutinario termina siendo perfectamente automatizable. Encontramos ejemplos ya en el campo de la medicina (diagnósticos médicos asistidos por ordenador), en el de la judicatura (buena parte de los contratos y actos jurídicos están comenzando a estar automatizados), etc. El cambio tecnológico es una constante desde hace 300 años. Fernández-Villaverde y Garicano nos ponen como ejemplo que en un par de siglos, las personas que trabajan en el campo en España han pasado de ser cerca del 75% de la población a poco más del 4%.  En esos siglos anteriores la economía generó suficientes buenos empleos nuevos. Entonces, ¿por qué preocuparnos ahora?

Los autores del artículo nos dicen que ahora existen dos diferencias con respecto al tiempo pasado: la velocidad de los cambios y el hecho de que los cambios afectan a muchísimos empleos y sectores. Ninguna tecnología ha aumentado a esta velocidad y además, los avances informáticos son genéricos, lo mismo afectan a un camionero, que a un médico, que a un abogado.

Esto tiene una serie de consecuencias. Una minoría de la población, la que por educación y capacidad interactúe bien con las nuevas tecnologías, verá aumentar su salario y sus posibilidades de empleo. Una gran mayoría se verá superada y tendrá que trabajar por menos ingresos. La velocidad del cambio será tal que en general habrá poca capacidad de reacción, muchas de las personas que forman parte del segundo grupo dejarán de trabajar.

¿Qué podemos hacer ante esto? Estoy con Fernández-Villaverde y Luis Garicano en que hoy más que nunca es fundamental la educación en habilidades abstractas, analíticas y creativas. Google lo encuentra todo, pero hay que saber qué preguntarle.

Tengo un spray de Marta Maudixaaaa

Tengo un spray de Marta Maudixaaaa

Las habilidades de pensamiento constituyen hoy en día una de las prioridades y retos de la educación en el contexto de un mundo en constante cambio que demanda actualización profesional permanente y en donde es necesario formar en los conocimientos, habilidades y actitudes necesarios para lograr un pensamiento lógico, crítico y creativo que propicie la adquisición y generación de conocimientos, la resolución de problemas y una actitud de aprendizaje continuo que permita la autoformación a lo largo de toda la vida. Volvamos a pensar en la educación para la incertidumbre.
Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Cortar la leña, acarrear el agua, Sin pensarlo dos veces

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s