El trabajo bien hecho

Está semana está siendo para mi bastante agotadora, llena de trabajo contrarreloj y de mucha tensión. Así que pensaba que iba a resultarme difícil escribir en el blog. Pero cuando esta noche me sentaba a descansar  un rato y repasaba los temas pendientes para mañana, me he puesto a pensar en la satisfacción que produce el poder compartir trabajo con personas que disfrutan con lo que hacen, que más allá del reconocimiento o el dinero, prefieren la felicidad de hacer lo que la íntima convicción aconseja.

Estos pensamientos me han hecho recordar una lectura de hace muchos años.

Sir Edwin Lutyens es un arquitecto victoriano a quien la posteridad no ha tenido muy en cuenta. Cuentan que un día, en su estudio revisaba los planos para un edificio que uno de sus ayudantes estaba terminando de bosquejar, y que, alarmado por una aparente violación de la simetría a que se debe toda arquitectura bien educada, montó en cólera. Por lo visto, la posición de una de las ventanas ofendía el sentido de conjunto de la fachada trasera de la construcción; el ayudante alegó que eso no suponía un problema, porque la fachada estaba destinada a formar parte de un patio interior y nadie podría apreciar la incongruencia. A lo que Lutyens replicó: “Dios si lo ve”

Así comienza la obra del arquitecto Oscar Tusquets Dios lo ve. Tusquets va repasando distintas obras de arte, de pintura, escultura, cine, jardinería o el toreo para demostrar (creencias religiosas aparte) que siempre ha existido el afán por la perfección creativa, por el trabajo bien hecho. ¿Para ojos de quién esculpía Fidias los frisos del Partenón, meticulosamente detallados en su parte posterior imposible de ver y situados a 12 metros de altura? ¿Para quién estaba hecho el exquisito artesonado de los pilares de la cisterna de Constantinopla, que el agua cubre desde que se construyó en la antigüedad bizantina? En fin, la permanencia de la obra y la fugacidad de las personas que la crearon, la razón última de la obra de arte… y yo diría también, la profesionalidad y el compromiso.

Auditorio Alfredo Kraus. Espectacular obra de Tusquets en Gran Canaria

Auditorio Alfredo Kraus. Espectacular obra de Tusquets en Gran Canaria

//

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Sin pensarlo dos veces

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s