Archivo mensual: junio 2013

Los peces no cierran los ojos

Dice el escritor José Ovejero que marcamos con ritos los momentos importantes de nuestra vida para que no sucedan sin más, para detenernos en ellos y saber que años después recordaremos ese instante o ese día como aquel que produjo un cambio, que dio inicio a algo, triste o alegre o sencillamente trascendente para nosotros.

Siempre he pensado que  el verano produce en nosotros una pequeña metamorfosis y que, después del paréntesis vacacional, volvemos a nuestra actividad diaria transformados por sensaciones y reflexiones que sólo han podido nacer en medio de una especie de ralentización del tiempo que acompaña a esta estación.
Erri de LucaLos peces no cierran los ojos es una novela corta de Erri De Luca, uno de los escritores italianos más interesantes del panorama actual, que transcurre a lo largo de un verano. Novela escrita con un lenguaje depurado, sin florituras, directo pero lleno de lirismo que nos habla de la infancia, de un verano de un niño que tiene una visión particular de la justicia y del amor.
En Los peces no cierran los ojos un hombre de cincuenta años nos cuenta como fue el verano en el que cumplió 10 años. “La infancia acaba oficialmente cuando se añade el primer cero a los años”. Acaba pero, como nos explica el protagonista, no ocurre nada, uno se queda dentro del mismo cuerpo de crío pero con la cabeza cambiada, según él a peor. El cuerpo crece más lento que su cerebro.
 Niño de ciudad que en verano acababa en una pequeña isla al sur de Italia, junto a Nápoles: “La isla que yo habitaba era justo de mi talla, como el Mediterráneo, que es grande pero contenido en el regazo de las tierras”. En el pueblo de pescadores pasaba el tiempo en la playa mirando el ajetreo de las barcas, ayudando a un pescador con los remos, pescando: “En la playa de los pescadores, los viejos reparaban las redes, sentados con las piernas abiertas, las manos que actuaban por su cuenta. Los ojos poco veían, ninguno llevaba gafas. Lo que había que ver, las manos ya se lo habían aprendido de memoria. Actuaban a olfato libre, mirando hacia delante, en dirección al mar, que estaba también dentro de ellos.”
Los peces no cierran los ojosHabía terminado ya la escuela primaria y había salido del primer curso de la escuela media donde por fin se admitía el bolígrafo y se había librado del babi negro. El protagonista lee de todo y le gusta todo lo que está escrito, a través de los libros de su padre aprende a conocer a los adultos por dentro. “Yo creo en lo que veo escrito. Hablando se dicen un montón de mentiras. Pero cuando uno las escribe, entonces es verdad”.
Acababa de leer el Quijote: “Quijote tenía razón, a mis diez años nada era lo que parecía. La evidencia era un error, por todas partes había un doble fondo y una sombra”. El Quijote cuando emprende su aventura tiene 50 años, “la edad de cornisa para quien roza el abismo como sonámbulo”, la misma edad que el narrador.
En la isla, el protagonista está con su madre y con una hermana más pequeña. Su padre, hijo de una norteamericana que se afincó en Nápoles y que nunca volvió a su país, se ha marchado a Estados Unidos a buscar trabajo. Cuando lo encuentra y pide a su mujer que vaya a reunirse con él, la madre del narrador no quiere acompañarle, no ve la necesidad de abandonar su tierra, su entorno conocido.
En la playa conoce a una chica del norte que se pasaba todo el tiempo leyendo libritos policíacos. El narrador no recuerda su nombre ni sabe si la reconocería ahora si se la encontrara por la calle pero no ha olvidado la impresión que causó en él. Ella, que continuamente lo anima a que no pierda el tiempo y que es escritora de historias de animales. Por ella recibe una enorme paliza  de tres muchachos que rivalizan con él por ganar la atención de la joven veraneante del norte.  Con ella vive su primer amor.
Se acaba el verano y llega septiembre y las primeras lluvias: “la primera lluvia sobre la isla se recibía con recipientes al aire libre. Era alegre el ruido de las gotas dentro de las palanganas, los cubos, las ollas y las sartenes. El agua de lluvia después de tanto seco era una tarantela desatada entre los patios”. También llegan las despedidas. La cita es en el muelle y se encaminan a la playa. Ella le pregunta si le gusta el amor: “Antes lo leía en los libros y no entendía por qué los adultos se acaloraban tanto. Ahora lo sé, provoca cambios y a las personas les gusta que las cambien. (…) No es una serenata en el balcón, se parece a una marejada de ábrego, revuelve el mar por encima y  por debajo lo remueve”
La chica del norte lo besa y él no cierra los ojos, como los peces.
“- Cierra esos benditos ojos de pez.
– Es que no puedo. Si tú vieras lo que veo yo, no podrías cerrarlos.”
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Grecia

El anuncio durante la semana pasada de que el gobierno de Grecia ponía fin a las emisiones de la radiotelevisión pública (ERT) llegó por sorpresa. “En las frecuencias que deja vacantes el ente funcionará lo antes posible un organismo público, moderno, con mucho menos personal“, dijo Simos Kedikoglou, portavoz del Ejecutivo. Con esta medida, el Gobierno pretende cumplir las exigencias de la troika de eliminar 2.000 empleos públicos hasta finales de este mes. La decisión, tomada unilateralmente por el primer ministro conservador, Andonis Samarás, causó gran malestar entre todos los partidos griegos, incluidos sus socios de Gobierno, los socialdemócratas de Pasok y la izquierda moderada de Dimar. En un comunicado el Pasok dijo que un Gobierno tripartito no puede actuar con decisiones unilaterales y que la radiotelevisión debe convertirse en una entidad moderna, pública y acorde con las normas europeas, pero que su reforma no puede hacerse suspendiendo su funcionamiento y a costa de 2.000 puestos de trabajo. Centenares de trabajadores se encerraron en la sede central de la ERT a modo de resistencia y mantienen su emisión de forma clandestina por Internet y vía satélite.

Pedro_Olalla_001Pedro Olalla, escritor y helenista español afincado en Grecia desde 1994, cuenta en su Blog que “éste no es un hecho aislado, sino un paso más de los que, cotidianamente, da el gobierno griego en la misma línea con autoritarismo, opacidad, procedimientos de emergencia, falta de democracia e incluso inconstitucionalidad, atendiendo al dictado de quienes, desde hace años, gobiernan de facto este país: sus acreedores y la Troika”. Todo lo que hoy pueda decirse en detrimento de la ERT tiene como más directos responsables a los dos partidos que han estado gobernando durante los últimos cuarenta años y que siempre han procurado hacer de ella un órgano al servicio de sus intereses. Nueva Democracia y PASOK han sido durante décadas los responsables directos de la ERT, y ahora son los mismos partidos y las mismas personas quienes se erigen en sus salvadores.

Olalla piensa que pronto sucederá lo mismo con los hospitales, las escuelas, los parques naturales…  En este sentido he leido en su Blog que hace unas semanas el gobierno griego emitió un decreto de movilización forzosa del profesorado (Y281/11.5.2013 ΦΕΚ 1139Β) para impedir que la Federación de Funcionarios de Enseñanza Media (OLME) llegase a convocar una huelga en época de examenes de acceso a la universidad y que los profesores llegasen a ejercer su derecho constitucional de secundarla. La policia se ha encargado de visitar los domicilios de los profesores para entregarles en mano un requerimiento obligandoles a prestar sus servicios con normalidad en su puesto de trabajo, bajo pena de prisión de al menos tres meses si se niegan a hacerlo. La razón que se esgrime es la del interés común.

En Grecia miles de personas duermen cada noche en las calles,  han cerrado más de cien mil empresas,  muchísima gente trabaja sin cobrar con la ilusión  de mantener su puesto un poco más,  se privatizan a precio de saldo recursos naturales y bienes comunes, y, en los últimos cuatro años, más de 2.500 personas se han quitado la vida.

Comparto con Pedro Olalla la idea de que  todas las acciones de quienes hoy gestionan esta “crisis” no van encaminadas a ponerle fin sino a sacar de ella el máximo provecho en beneficio propio. Las únicas “medidas” que han conseguido realmente su objetivo son las encaminadas desde el primer momento a abaratar el mercado de trabajo, a desmantelar los servicios públicos, a hacer retroceder las conquistas sociales, a debilitar las estructuras democráticas y a favorecer el trasvase de los bienes comunes a manos privadas.  Se pregunta el escritor: ¿no está siendo la deuda un arma de conquista y de sometimiento más poderosa que la propia guerra?

Cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.

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Archivado bajo Sin pensarlo dos veces

En el pasado un mapa era solo un mapa

El mes pasado Google anunció la próxima aparición de la nueva versión de su servicio cartográfico. Daniel Graf, el director de Google Maps para móviles, comentaba en una entrevista su visión del futuro de los mapas: “Que tú mires un mapa y que yo mire un mapa, ¿tendrá que seguir siendo lo mismo para ti y para mí? No estoy seguro de eso, porque yo voy a lugares diferentes de los que tú vas…”

Evgeny Morozov nos comenta en un artículo titulado Los mapas del futuro y publicado en El País el pasado domingo, que en el futuro inmediato los mapas que miremos serán generados de manera dinámica y muy personalizados, dando un tratamiento preferencial a los lugares más frecuentados por nuestros amigos en las redes sociales, a los lugares que mencionamos en nuestros correos electrónicos, a los lugares que buscamos con nuestro motor de búsqueda. Google quiere que veamos esta novedad como algo muy positivo que nos permitirá tener un mapa sólo para nosotros, adaptado siempre al objetivo que queramos descubrir. Claro que en la medida en que la publicidad es el principal sostén de su negocio quiere convencer a sus anunciadores que la visión que tiene de nosotros es  precisa y puede generar predicciones sobre a dónde es probable que vayamos. El mejor modo de hacerlo es el de convertirnos en criaturas altamente predecibles limitando artificialmente nuestras opciones.

data=Ay5GWBeob_WIPLDYoIWcfVXxvZu9XwJ55OX7Ag,0lN_XpfPmro7GnTsc6KrPXJHDdh_rEvOdvIiHockmD11coLESu9qjz2KfLTYUOtvQdpsIDugDRwTZ7jbSuk8pR8xSi bien la personalización de la búsqueda es más fácilmente defendible, la de los mapas nos sitúa en un extremo. El espacio para Google es solo un tipo de información más que debe ser organizado de manera que la compañía pueda acercarse al logro de “organizar toda la información mundial”. Comparto la idea de Morozov de que el problema que tiene la visión de Google, además de ser profundamente conservadora,  es que no reconoce el papel vital que el desorden, el caos y la innovación desempeñan en la conformación de la experiencia urbana. La visión urbana de Google es profundamente utilitaria, con poca o ninguna preocupación por el modo en que se experimenta el espacio público; “en el mundo de Google el espacio público es solo algo que está entre tu casa y ese restaurante tan bien calificado al que te mueres por ir”

Morozov señala que la razón principal de celebrar los mapas que no están personalizados no tiene nada que ver con la tecnofobia. “En realidad es bastante simple: cuando usted y yo miramos el mismo mapa se da la oportunidad de que entablemos una conversación sobre cómo mejorar el espacio que representa ese mapa”. Lo que era espacio público se está convirtiendo en algo cada vez más privatizado.

Todos reconocemos el impacto que está teniendo Internet en la sociedad y no creo que mucha gente rechace los enormes beneficios y oportunidades que ofrece la incorporación de las nuevas tecnologías en la sociedad. Pero es necesario mantenernos alertas sobre los intereses económicos de las empresas que dominan en el mundo digital. Cuestionar la posición dominante de Google, Amazon o Facebook es importante y no por eso nos convertimos en antidigitales. Muchos de nosotros mantenemos un desconocimiento bastante general sobre las herramientas que utilizamos y un exceso de entusiasmo puede resultarnos negativo. Por eso es imprescindible fomentar el espíritu crítico y reflexionar sobre las contraprestaciones que pagaremos a medio y largo plazo.

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Archivado bajo Cortar la leña, acarrear el agua

Contra el fanatismo

¿Cómo curar a un fanático? se pregunta Amos Oz (Jerusalén 1939), premio Príncipe de Asturias 2007. El escritor nos dice que uno de los problemas más terribles en la actualidad es el enfrentamiento entre ricos y pobres pero que no podemos olvidarnos de que el origen de muchos de los conflictos actuales es el enfrentamiento entre fanatismo y pragmatismo, entre fanatismo y pluralismo, entre fanatismo y tolerancia. Los fanáticos, que creen que el fin, cualquier fin, justifica los medios, que la justicia, se entienda lo que se entienda por dicha palabra, es más importante que la vida.

Contra el fanatismoContra el fanatismo reúne tres conferencias (“Sobre la naturaleza del fanatismo”, “Sobre la necesidad de llegar a un compromiso y su naturaleza” y “Sobre el goce de escribir y el compromiso”) del escritor israelí sobre este fenómeno inherente a la condición humana, sobre el conflicto palestino-israelí y sobre la labor del escritor y su compromiso y participación en la resolución de enfrentamientos como voz crítica y a la vez conciliadora.

El fanatismo surge por todos lados, está presente en nuestro entorno y tal vez dentro de nosotros mismos. Todos conocemos a no fumadores que te quemarían vivo por encender un cigarro cerca de ellos, o vegetarianos que te comerían vivo por comer carne. Dice Amos Oz que conoce a pacifistas, algunos de sus colegas del Movimiento de Paz israelí, deseosos de dispararle directamente a la cabeza sólo por defender una estrategia ligeramente diferente a la suya para lograr la paz con los palestinos. La semilla del fanatismo siempre brota al adoptar una actitud de superioridad moral que impide llegar a un acuerdo. La esencia del fanatismo reside en el deseo de obligar a los demás a cambiar, en esa tendencia tan común de mejorar al vecino, de enmendar a la esposa,  de hacer ingeniero al niño o de enderezar al hermano en vez de dejarles ser.

Entonces ¿como curar el fanatismo? Amos Oz nos dice que tal vez la imaginación pueda inmunizar parcial y limitadamente contra el fanatismo. La literatura contiene un antídoto contra el fanatismo mediante la inyección de imaginación. Pero desgraciadamente no es tan sencillo, muchos poemas, muchas historias y dramas a lo largo de la historia se han utilizado para inflar el odio y la superioridad moral nacionalista. A pesar de todo, Oz nos comenta que hay ciertas obras  literarias que pueden ayudar. Shakespeare puede ayudar, Kafka es un buen educador a este respecto, también Gógol y Faulkner pueden ayudar… Y el sentido del humor. El sentido del humor es un gran remedio. Tener sentido del humor implica habilidad para reírse de uno mismo. Es relativismo,  es la habilidad de verse a sí mismo como los otros te ven, de caer en la cuenta de que, por muy cargado de razón que uno se sienta y por muy terriblemente equivocados que estén los demás sobre uno, hay cierto aspecto del asunto que siempre tiene su pizca de gracia.

La habilidad de reírnos de nosotros mismos es una cura parcial contra el fanatismo, la habilidad de vernos como nos ven los demás es otra medicina. La habilidad de existir en situaciones con final abierto, incluso de aprender a disfrutar de dichas situaciones, de aprender a gozar de la diversidad, puede también ayudar.

Amos Oz es claro al explicarnos su posición frente al enfrentamiento palestino-israelí: él cree que este conflicto no se basa en un mal entendimiento entre las partes, sino que es la lucha entre dos derechos, ambos legítimos, el derecho de los palestinos por habitar su tierra y el derecho de los israelíes por habitar esa misma tierra. Y es necesario llegar a un acuerdo, a un compromiso. Y como escritor él también tiene un compromiso, el de escribir artículos, el de escribir historias y no mezclar nunca una cosa con la otra.

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Archivado bajo Cortar la leña, acarrear el agua, Lecturas