Archivo mensual: marzo 2013

La ridícula idea de no volver a verte

Rosa Montero leyó el diario que Marie Curie escribió con motivo de la muerte de su esposo. Pierre y Marie llevaban once años casados y tenían dos hijos, la menor de catorce meses. Pierre había salido por la mañana camino del trabajo, tuvo una comida con colegas y cuando iba de vuelta al laboratorio donde trabajaba, resbaló y cayó delante de un pesado carro de trasporte de mercancías. Falleció en el acto. Escribir sobre el dolor que te causa la pérdida de la persona a quien amas es muy complicado. “El verdadero dolor es indecible. (…) Porque cuando el dolor cae sobre ti sin paliativos, lo primero que te arranca es la palabra.” Rosa Montero perdió a su marido en mayo de 2009.

La ridícula ideaInspirada por el diario y después de leer varias biografías de Madame Curie, Rosa Montero se plantea contar la historia de Marie a su manera. La ridícula idea de no volver a verte es una mezcla de ensayo, biografía y testimonio personal. “Yo ahora sé que escribo para intentar otorgarle al Mal y al Dolor un sentido que en realidad sé que no tienen”. “Todos necesitamos la belleza para que la vida nos sea soportable. Lo expresó muy bien Fernando Pessoa: La literatura como el arte en general, es la demostración de que la vida no basta.”

En la época de Madame Curie a las mujeres no se les permitía hacer casi nada. Marie tuvo una vida muy difícil desde siempre, ni siquiera tuvo un país propio cuando nació: en 1867 Polonia no existía, estaba dividida entre Rusia, Austria y Prusia. En Varsovia, su ciudad, que se encontraba bajo el gobierno de los rusos, estaba prohibida la lengua y la represión era muy fuerte. Al parecer le gustaba mucho la literatura y escribir y pensó en dedicarse a ello, pero se decidió al final por la física y la química. Fue una magnífica alumna en su instituto pero a pesar de eso no podía seguir estudiando porque en la Polonia ocupada las mujeres tenían prohibido el acceso a la universidad. Se marchó a Francia a trabajar como institutriz. No tenía más remedio, eso o escoger alguna de las tres ocupaciones tradicionales para las mujeres: monja, puta o viuda. Marie fue la primera mujer que se licenció en ciencias en la Sorbona, la primera en doctorarse en ciencias en Francia, la primera en tener una cátedra, la primera mujer que enseñó en la universidad, la única mujer que ha ganado dos Premios Nobel: uno de física en 1903 junto con su marido, y otro de química, en 1911, en solitario. Desde el comienzo de los Nobel hasta el año 2011 se han llevado el premio 786 hombres por sólo 44 mujeres y además la inmensa mayoría de ellas fueron de la Paz y de Literatura.

MarieCurie

En 1898 los Curie hallaron primero el polonio, cuatrocientas veces más radioactivo que el uranio, y poco después el radio, tres mil veces más potente. Marie Curie jamás mencionó las dificultades con las que se tuvo que enfrentar por el hecho de ser mujer. Por ejemplo, en la lucha por el Nobel cuatro conocidos científicos redactaron una carta oficial proponiendo a Pierre Curie y a Henri Becquerel para el Premio Nobel de Física de 1903, por el descubrimiento del polonio y del radio, sin hacer absolutamente ninguna mención a Marie. Al final y por la petición expresa de su marido, fue añadido su nombre, aunque el dinero que recibieron por el premio fue sólo el correspondiente a una persona. Y cuando les entregaron el galardón el único que subió al escenario y el único que habló fue Pierre. Unos años más tarde, en 1911, la Academia de la Ciencia rechazó su candidatura y un periódico de la época publicó que Marie era “alguien peligroso, un espécimen de voluntad perversa e inapropiada ambición que podría resultar nocivo para la Academia”.

Rosa Montero utiliza a Madame Curie como un paradigma, un arquetipo de referencia con el que poder reflexionar sobre los temas que le rondan insistentemente por la cabeza. “Hablo de nuestros conflictos con la identidad de género. Los nuestros y, por añadidura, los de los hombres, que también andan perdidos. Pero que ese pantano lo explore un varón”. Habla del duelo y del dolor, “En España, y yo también lo hacía, cuando se muere alguien, llegan tus amigos y te dicen ‘Llora, llora’ sin entender que estás agotada, tan noqueada que no encuentras las lágrimas. Y a los dos o tres meses, justo cuando tú estás empezando a llorar, todo el mundo empieza a decirte ‘Venga, se acabó, vete al cine, alegría, alegría’. Los duelos son muy largos, no hay recetas, que cada uno haga lo que pueda. Dos años después te sigue doliendo la pérdida, pero el duelo tampoco es un túnel cerrado, la vida es tan maravillosa que incluso en esos momentos cualquier cosa te esponja el corazón y puede hacerte feliz a ratos. Hay que saber cómo colocar el dolor y cómo reinventarse porque ya no volverás a ser la misma”.

La ridícula idea de no volver a verte es una lectura muy recomendable, por su acercamiento a la fascinante Madame Curie, por sus detalles autobiográficos, por la forma en la que la autora conjura el dolor de la pérdida con las palabras.

Rosa Montero ha incluido al final del libro el diario de Marie Curie, también fotografías relacionadas con lo que va contando y una lista de “hashtags”, #Ambición, #Culpa y #HonrarALosPadres, #Hacerloquesedebe, #LugarDelaMujer, #Palabras, #Mutante,#Raros…

La ridícula idea de no volver a verte.  Rosa Montero.  Editorial Seix-Barral, 2013.  240 páginas.
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Poesía

El 21 de marzo no es sólo el comienzo de la primavera, este día se celebra también el Día Mundial de la Poesía. La UNESCO que es la encargada de establecer los Días Mundiales de… proclamó este día, que viene celebrándose desde el año 2000, buscando dar un impulso social a la poesía como medio de poner en valor el respeto y la tolerancia y queriendo ser un homenaje a las personas que sólo con la palabra como herramienta intentan mejorar el mundo. Irina Bokova, Directora General de la UNESCO declaró que “los poetas acompañan los movimientos cívicos y atinan tanto a sacudir las conciencias por las injusticias del mundo como a conmoverlas por su belleza”.

Poiesis, el término griego del que deriva la palabra poesia, significa “creación”. Platón en su obra El Banquete lo define como «la causa que convierte cualquier cosa que consideremos de no-ser a ser». La poesía convierte el pensamiento en materia.

Liquidación por reformasHace un par de semanas asistí a la presentación de Liquidación por reformas, el último libro de poemas de Ginés Aniorte. El poeta murciano (Sangonera la Verde, 1960) publica en esta obra poemas pertenecientes a Los azares (2006) y Nosotros (2009) que, por diversas razones, no fueron incluidos en su momento en esos libros, y otros poemas sueltos que no encajaban tampoco en su última obra publicada. Por eso lo de “liquidación”. Nos contaba Ginés que quiere cerrar una etapa y que ahora dedicará mucho más tiempo a leer y, tal vez, sólo tal vez, decida escribir después de un tiempo “en barbecho” algo en prosa. Estas son las “reformas”.

Desde hace casi diez años leo a este escritor preocupado por el paso del tiempo y por la cotidianidad. Poeta evocador, reflexivo y cercano, al que animo a leer y con cuya obra me uno a esa mundial celebración de la poesía.

SABIDURÍA

Mi padre fue pastor

cuando tenía siete u ocho años.

No fue a la escuela nunca

y escribe a duras penas su nombre cuando firma

-eso sí, con el garbo

y la elegancia propia del que, a su modo, sabe

que la caligrafía y la sintaxis

nunca fueron espejos que muestran las virtudes-.

No hizo falta que nadie lo instruyera

para llegar a ser un hombre justo

y parecerse a un sabio

de esos que, en Oriente, albergan en su calma

la erudición moral que los distingue.

Si lo pensamos, hay

una sabiduría natural -ajena a toda lógica-

que niega la enseñanza,

la que se adquiere a solas

tratando con la vida y con el mundo.

No hay diploma ni título

que acredite la honra y la decencia.

Si a los ojos lo miro,

puedo leer en ellos

lo que escribir no sabe con mano temblorosa.

Ginés Aniorte. Liquidación por reformas. Editorial Renacimiento. 2013

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El Procomún. La cocina como prototipo de colaboración abierta

La politóloga estadounidense Elinor Ostrom (1933-2012) ganó el Premio Nobel de Economía en 2009. Es la primera y única mujer que hasta ahora ha recibido este prestigioso premio. El Banco Central de Suecia la seleccionó para este premio “por su análisis de administración económica y la organización de la cooperación”. Ostrom basó gran parte de su trabajo en estudiar a comunidades capaces de explotar un recurso sin que ninguno de sus miembros lo poseyera en exclusiva. Fue una de las estudiosas más destacadas en el área de recursos compartidos o bienes comunes, en particular, respecto a cómo los seres humanos interactúan a fin de mantener a largo plazo los niveles de producción de recursos comunes. Demostró que no hace falta instaurar la propiedad privada para que se puedan diseñar entramados económicos viables y sostenibles. Muchas de las experiencias de las que se sirvió Ostrom para entender estos sistemas de gestión colectiva llevan mucho tiempo en funcionamiento y tienen dilatadas historias, ejemplos de gestión de bosques comunales, cooperativas de regantes, explotación de arrozales, etc. Como ejemplo de los temas en los que trabajó podemos señalar la atención especial prestada a “El Tribunal de las Aguas” una institución creada en la edad media por una comunidad de regantes en el levante español. Elinor conoció España y dedicó a este tema uno de los capítulos de su libro “Governing the Commons: The Evolution of Institutions for Collective Action. “, “Gobernando los bienes comunales: la evolución de instituciones para la acción colectiva”.

EL PROCOMÚN es la nueva manera de expresar una idea muy antigua: que algunos bienes pertenecen a todos, y que forman una constelación de recursos que debe ser activamente protegida y gestionada por el bien común. El procomún lo forman las cosas que heredamos y creamos conjuntamente y que esperamos legar a las generaciones futuras. Podemos informarnos sobre este tema en el Laboratorio del Procomún de Medialab Prado (Madrid), en CCCB LAB y Platoniq (proyecto Banco Común de Conocimientos) de Barcelona,  en Colaborabora de Bilbao, o en el Festival Internacional Zemos 98 (la educación expandida, la remezcla, el poder de lo pequeño),de Sevilla. Las licencias alternativas al copyright, el Creative Commons y el movimiento Copyleft, son sólo una parte del procomún.

Precisamente visitando Medialab Padro he encontrado un proyecto, FOODLAB, que presenta la cocina como prototipo de colaboración abierta y saberes compartidos que me ha interesado especialmente. En el proyecto que presenta Rebeca Ibáñez se apuesta por la cocina como un lugar de experimentación y aprendizaje del mundo. En la cocina se mezclan ingredientes, se combinan variables (tiempos, cantidades, temperaturas…), se producen nuevos materiales. En las cocinas se siguen recetas o se improvisa, es un lugar para la artesanía, para la intuición, también para los afectos. La cocina es un lugar importante del hogar.

pasta

Rebeca Ibáñez nos plantea la receta como un precioso ejemplo del procomún, las recetas de cocina son un modelo paradigmático de lo común, del saber compartido. Recolección de recetas y reflexiones sobre elaboraciones prácticamente perdidas, sabores y texturas diferentes, transformación de alimentos, utilización del tiempo, la conservación y el reciclaje… conceptos que también se pueden trabajar desde el punto de vista de lo sociocultural.

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Archivado bajo Cortar la leña, acarrear el agua

El valor de las palabras

Leí hace unos días que la Consejería de Vivienda de Castilla-La Mancha había remitido un escrito a sus delegaciones territoriales en el que ordenaba que se debía omitir la palabra “desahucio”, “desalojo”, “alzamiento” y “pérdida o privación de su vivienda” en la información que debían enviar a las familias a las que se les adjudicó una vivienda social y a las que tenían que someter a este procedimiento. El escrito remitido por la consejería de Vivienda del Gobierno de Cospedal señala que las palabras prohibidas se han de “sustituir por otras menos contundentes” y da alternativas, que no son más que eufemismos como, por ejemplo, que “el impago producirá todos los efectos previstos en la normativa”.

Poco después, la Plataforma de afectados por las hipotecas (PAH), respondió a la presidenta de Castilla-La Mancha con el siguiente tuit: “Señora Cospedal, nos vemos en la obligación de indicarle que prohibir el uso de una palabra no elimina la realidad. Dígale desahucio o crimen”.

“Algo muy serio, muy cargado, muy peligroso, tiene que haber en las palabras cuando los que mandan ponen tanto interés en controlarlas o en tergiversarlas, o en vaciarlas de sentido”  dice Antonio Muñoz Molina en una entrada de su Blog Escrito en un instante, esta misma semana.

El lenguaje del Tercer ReichNo he podido evitar acordarme de la obra del filósofo Víctor Klemperer “LTI. La lengua del Tercer Reich. Apuntes de un filólogo”. Klemperer víctima de la pesadilla nazi a causa de su ascendencia judía ofrece en esta obra un lúcido testimonio del uso viciado del lenguaje. Como él mismo dice, “las palabras pueden actuar como dosis ínfimas de arsénico: uno las traga sin darse cuenta, parecen no surtir efecto alguno, y al cabo del tiempo se produce el efecto tóxico”. “El lenguaje saca a la luz aquello que una persona quiere ocultar de forma deliberada, ante otros o ante sí mismo, y aquello que lleva dentro inconscientemente”. El lenguaje crea y piensa por nosotros, guía nuestras emociones.

Muñoz Molina nos cuenta que George Orwell, el escritor que según él se rebeló más lúcidamente contra el totalitarismo en el siglo pasado, tuvo siempre una preocupación obsesiva por el lenguaje, por la necesidad de mantener su claridad, su precisión.  Porque, según sus propias palabras, ” si el pensamiento corrompe el lenguaje, el lenguaje también puede corromper el pensamiento”.

“Las afirmaciones de una persona pueden ser mentira, pero su esencia queda al descubierto por el estilo de su lenguaje” Víctor Klemperer

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Archivado bajo Sin pensarlo dos veces