Vacaciones

Lo mejor de comenzar unas vacaciones es la sensación de inicio, de cambio, de comenzar un tiempo nuevo, un tiempo para hacer cosas distintas. Para mi las vacaciones significan sobre todo otro modo de vivir el tiempo. El tiempo que no es el mismo en todas partes ni en cada momento. El tiempo que va más lento o más rápido según la velocidad a la que vamos.

En vacaciones es posible demorarse, que las cosas ocurran despacio, descansar sin que por ello nos sintamos culpables, paralizados. En vacaciones esperamos la felicidad y pensamos que pueden ocurrir las cosas que soñamos. Para nosotros las vacaciones coinciden con el verano y en el verano los días son más largos. Podemos alegrarnos con un paseo por la mañana temprano, cuando el sol todavía es suave y la brisa fresca; y podemos disfrutar de la calle hasta altas horas de la madrugada rodeados de amigos y de una buena charla. Los baños en la playa, el cine de verano, una caña de cerveza bien fría con una “marinera”, una siesta a la sombra o en el sofá de casa con el aire acondicionado… son pequeños placeres de verano. Y leer. Mis veranos están llenos de lecturas.

Lectura en alta mar. Ilustración de Marcel Quesnel

En verano he asistido a las fiestas de El Gran Gatsby de Fitzgerald, he visitado a Dinesen a los pies de las colinas de Ngong en Memorias de África, he caminado por la campiña inglesa de la mano de Jane Austin en Orgullo y prejuicio, me he enamorado con Frabizio del Dongo en La Cartuja de Parma de Stendhal, con Lampedusa  en El Gatopardo he comprendido que todo tarda en desvanecerse, que todo se toma su tiempo. En verano he conocido a los personajes de El corazón es un cazador solitario de Carson McCullers, personajes que creen en algo que no ven y que esperan, porque tienen la ilusión  de que existe una posibilidad remota de que algo se cumpla; a Los detectives salvajes de Roberto Bolaño.

Estadísticamente está demostrado que cuando más se lee es en verano. Viajando o en casa, leer para descubrir, redescubrir, recuperar. Porque aunque sea en un sofá y con un ventilador un libro es siempre un viaje.

He elegido los libros que me acompañarán estas próximas semanas de vacaciones. Los miro apilados sobre la mesa y se despierta en mí un vieja sensación de bienestar, otra vez es verano.

Nos vamos de vacaciones. ¡Hasta septiembre!

Como despedida mi versión favorita de  este clásico del verano: Summertime de Janis Joplin. Lo he escuchado muchísimas veces en distintas interpretaciones, siempre distinto, siempre emocionante. Cuando lo escuché por primera vez cantado por Ella Fitzgerald no sabia que era una nana compuesta por George Gershwin para su ópera Porgy y Bess. Ha sido adaptada por muchos músicos de jazz pero a mi me sigue gustando especialmente como lo canta Janis Joplin.

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