Archivo mensual: junio 2012

Resistencia minera

Los mineros leoneses y asturianos marchan juntos hacia Madrid (el reportaje fotográfico de Javier Bauluz en Periodismo Humano es extraordinario). Está previsto que el 11 de julio lleguen a la capital donde se juntarán, también, con los mineros de Aragón. Sus protestas intentan conseguir que haya una solución económica para este año y que el gobierno negocie con ellos los recortes en las subvenciones al carbón. Según los representantes sindicales no discuten la directiva europea que pone fin a las subvenciones en 2018 sino el incumplimiento que se ha producido del pacto que firmó el anterior gobierno y que duraba hasta 2012. Dicen:  “Queremos dialogar no que no se nos imponga el recorte unilateralmente: sabemos que la situación es grave pero si hay dinero para los bancos en proporciones elevadísimas, también se puede encontrar para el sector”.  Sin la subvención a las minas para este año –podrían ser entre 125 y 150 millones de euros– no solo se producirá el cierre de las explotaciones sino que conllevará la ruina de las comarcas mineras, que ahora mantienen su población gracias a la minería. El Gobierno ha reducido en un 63% las ayudas al funcionamiento de las empresas mineras. Según los sindicatos esto supone la pérdida de unos 30.000 empleos.

No se trata de un recorte salarial sino de sus puestos de trabajo y están dispuestos a defenderlos con uñas y dientes. Marcha hacia Madrid, huelga indefinida, encierro en el pozo de Santa Cruz del Sil en Ponferrada, manifestaciones, corte de carreteras… Necesitan el apoyo de todo el mundo.

Los mineros marchan sobre Madrid. Javier Bauluz

El tema de las ayudas públicas a la minería del carbón es bastante controvertido. Por un lado está la situación insostenible de todas las zonas que se dedican a este sector, la pérdida de empleos, y por otro está su falta de rentabilidad y las razones sobre el impacto medioambiental.

Según Greenpeace “las centrales térmicas de carbón son la mayor fuente de emisiones de CO2 producidas por el hombre. Esto hace que la energía del carbón sea la mayor amenaza que enfrenta nuestro clima”. Los partidarios del carbón, por su parte, explican que esta fuente de energía es esencial en términos de “seguridad energética” ya que el suministro de petroleo y gas podría cortarse en caso de inestabilidad geopolítica. Hay que reflexionar sobre todo esto. Por otra parte, el gobierno de Rajoy ha eliminado todas las subvenciones para la generación de electricidad por fuentes renovables. ¿Entonces? ¿Cómo planificar y construir el futuro energético de nuestro pais?

Pero sobre lo que no tengo dudas es sobre el hecho de que el Gobierno se ha negado hasta ahora a negociar con los mineros y que cuando se aprueben los presupuestos generales para este año se habrán destruido aproximadamente 30.000 puestos de trabajo.

“Vivir o morir”, comenta Primitivo Basalo al respecto, a lo que añade: “esta guerra no la empezamos nosotros. El convenio ya estaba firmado hasta 2018, para entonces se acordó un recorte del 10% y que la minería que se pudiera seguir sustentando seguiría y la que no, cerraría. ¿A qué viene el recorte del 63% entonces?” (…) “No estamos pidiendo nada que no nos corresponda. Qué cumplan lo pactado” (Periodismo Humano: Cuarenta días en el fondo del pozo)

Deja un comentario

Archivado bajo Cortar la leña, acarrear el agua

Edward Hopper

Del 12 de junio al 16 de septiembre de 2012 podemos disfrutar en el Museo de arte Thyssen-Bornemisza de una completa exposición de la magnifica obra del pintor estadounidense Edward Hopper. La muestra en Madrid presenta una selección de 73 obras y analiza la evolución de Hopper en dos grandes etapas.

Me gustan mucho las pinturas de Edward Hopper. Su obra me cuenta historias tristes, recrea ambientes en los que se palpa el desencanto, habla de soledad y silencio. Las mujeres que aparecen en sus cuadros están solas y concentradas en sus pensamientos, invadidas por la melancolía. Como la mujer de Habitación de hotel.

Habitación de hotel. Edward Hopper

Hopper  en Habitación de hotel nos presenta a una muchacha en ropa interior en una sencilla habitación de un modesto hotel, en medio de una noche que imaginamos calurosa. Josephine Nivinson, Jo, la mujer del artista desde 1924, anotó en su diario que posó para esta pintura en el estudio de Washington Square y en el cuaderno de notas del pintor describió el cuadro junto a un boceto realizado por el artista. Imaginamos que la joven del cuadro acaba de llegar, y sin deshacer su equipaje, se ha quitado su sombrero, su vestido y sus zapatos y se ha sentado en el borde de la cama, sumida en sus propios pensamientos, con la introspección propia de las figuras femeninas de los cuadros de Hopper. Lee un papel amarillento, que según sabemos por las exhaustivas notas de Jo, se trata de un horario de trenes, pero que podría ser una carta.

El aspecto tranquilo y melancólico de la muchacha contrasta con la frialdad de la estancia, desnuda, sencilla y despersonalizada. Ésta se ha construido a base de unas pocas líneas verticales y horizontales, que delimitan grandes planos de color, cortados por la fuerte diagonal de la cama y que acaba en la ventana del fondo. Allí un estor medio levantado ofrece la única apertura al exterior, pero el rectángulo negro de la noche devuelve la mirada al primer término.  La habitación está iluminada por una luz artificial que no vemos pero que produce un fuerte contraste de luces y sombras.

Como generalmente nos ocurre al contemplar las obras del pintor americano, nuestra imaginación se lanza a crear una historia, a tratar de adivinar un antes y un después de este instante inmortalizado en su cuadro. Esta carga narrativa hace que la escena pudiera perfectamente ser la transcripción pictórica de alguna historia relatada por sus coetáneos literarios (como Hemingway, Dos Passos o E. E. Cummings), que hablaban de la vida privada de la gente con un lenguaje sencillo. Pero más que a una novela las historias de Hopper nos llevan al cine. Sus cuadros parecen fotogramas, son cien por cien secuencias de películas y, como tales, queremos conocer toda la trama hasta que aparezca «The End». Y como dice Carlos Boyero también hay una música, mayoritariamente de jazz, que  suena a Hopper.

Escucho a Chet Baker e imagino una historia para la protagonista de esta singular obra.

1 comentario

Archivado bajo Lo que oigo y lo que veo

Crisis económica

Realmente es una pena no saber de economía y tener que fiarse de los análisis y comentarios , cada uno de su padre y de su madre, de periodistas, contertulios y demás especialistas. Cuando creo entender lo que está pasando un nuevo acontecimiento me sorprende y desconcierta. Hemos sido rescatados y sube la bolsa pero la prima de riesgo se dispara ¿y eso? Me imagino que con el tiempo las cosas se comprenderán mejor.  Estamos arruinados y confundidos.

Dice Soledad Gallego-Diaz en su artículo de hoy “La fragilidad del mando único de Europa” que intentar  comprender lo que sucede en Europa sin hacer un esfuerzo por acercarse a las posiciones de Angela Merkel es, probablemente, injusto y, seguramente, estéril. El gobierno alemán ha estado cuatro años dirigiendo casi en solitario, la política económica de la eurozona y prácticamente ninguna de sus decisiones ha dado resultado. También añade: Homero, aquel griego que solía ser traducido en las escuelas de toda Europa hasta el siglo pasado y que daba siempre sensatos consejos, enseñó a millones de muchachos y muchachas que “los dioses traman la destrucción de los mortales para que sus herederos tengan cosas que contar” y que siempre es mejor marchar acompañado, porque “si no es uno, es el otro el que advierte lo que es más necesario, mientras que si uno anda solo, aunque piense, el espíritu es tardo y penosas las resoluciones”.

1 comentario

Archivado bajo Sin pensarlo dos veces

Crónicas Marcianas

“-Es bueno renovar nuestra capacidad de asombro -dijo el filósofo-. Los viajes interplanetarios nos han devuelto a la infancia”

El pasado 6 de junio de 2012 murió el escritor estadounidense Ray Bradbury. Reconocido como uno de los grandes autores de ciencia ficción, a él le gustaba identificar su género con la fantasía ya que muchos de sus relatos estaban basados en la vida cotidiana.

Se formó como escritor de manera autodidacta.”Me enseñó Shakespeare, me enseñó Jules Verne. Edgar Allan Poe me dijo que escribiera. Edgar Rice Burroughs y John Carter de Marte. H. G. Wells y El hombre invisible. Los grandes nombres fueron mi influencia y con ellos nunca necesité más consejo. Ése es el camino a seguir, siempre mirando arriba, nunca para abajo”. Sus primeros trabajos los vendió a revistas a comienzos de los 40. Entre novelas, colecciones de cuentos, poemas y obras de teatro, publicó más de una treintena de libros. Es autor de obras tan famosas como ‘Fahrenheit 451’, una novela clásica sobre la censura de los libros en una sociedad futura. Desarrolló también una amplia actividad en el mundo del cine, el teatro y la televisión.

Al conocer la noticia de su muerte recordé el verano que leí por primera vez Crónicas Marcianas, tenía 20 años.  Mi  libro de las Crónicas está bastante manoseado, tiene incluso algunas hojas sueltas y todavía lleva escrito a lápiz su precio, 400 pesetas. Publicado en 1950, Crónicas Marcianas es una serie de relatos en los que se cuenta la llegada a Marte y la colonización del planeta por parte de los humanos. Conocemos Marte y a los marcianos y reflexionamos sobre temas como la guerra y el impulso autodestructivo del hombre, el racismo y la pequeñez del hombre ante la naturaleza y el universo. Todas las historias desprenden cierto desencanto. Los marcianos, que al principio del libro son espantosos, merecen la piedad del autor cuando son conquistados y aniquilados. Vence el hombre pero Bradbury no se alegra.  Poesía y soledad.

Una copia digital de Las Crónicas Marcianas del escritor Ray Bradbury,  fue lanzada por la NASA en 2007 en la nave espacial Phoenix, que tocó tierra sobre la planicie ártica marciana.

El DVD con los textos de Bradbury sobre la congelada sonda Phoenix

“… pero cómo renunciar a lo que hemos deseado tanto aunque se quede sólo un día y aunque luego el vacío sea más vacio, y las noches oscuras sean más oscuras y las noches lluviosas más húmedas.” Crónicas Marcianas. Ray Bradbury

Deja un comentario

Archivado bajo Lecturas

Comunidades de práctica en la Administración pública

A Etienne Wenger se le atribuye el concepto de comunidad de práctica. Este autor en su obra Comunidades de práctica: aprendizaje, significado e identidad concibe el aprendizaje como un proceso de participación social y defiende que el aprendizaje basado en la participación puede ser muy beneficioso para las organizaciones. La definición que hace de comunidad de práctica es la de un grupo de personas que comparten una preocupación, un conjunto de problemas o un interés común sobre un tema, y que profundizan su conocimiento y su pericia en esta área a través de una interacción continuada.Una comunidad de práctica se basa en el hecho de que el aprendizaje implica participación colectiva y que la adquisición de conocimientos y habilidades se considera un proceso social y no individual.

La colaboración tiene un sentido: compartir información y conocimiento para poder entender los desafíos que tenemos que afrontar y así poder actuar ante ellos. Cuanto más conocimiento tengamos de la realidad mejor la afrontaremos, por lo que el conocimiento se convierte en un factor clave para las organizaciones. Sin colaboración no se puede crear y difundir conocimiento. La capacidad de estructurarse internamente en forma de red y en relación con su entorno está constituyéndose en un valor clave de las organizaciones. Juan Freire habla de la organización interfaz, de aquella que se acopla y desacopla con rapidez y ductilidad entorno a proyectos y objetivos.

El Programa Compartim de gestión de conocimiento

En febrero de 2012 aparece bajo licencia Reconocimiento 3.0 de Creative Commons una publicación que recoge la voloración de lo que ha significado seis años del Programa Compartim de gestión de conocimiento del Departamento de Justicia de la Gerenalitat de Cataluña. Varios autores cuentan la historia del programa Compartim, analizan el modelo de las comunidades de práctica, los factores determinantes de un buen trabajo colaborativo y señalan la estrategia de las organizaciones para poder fomentarlo. Nos hablan de redes corporativas, de sabiduría compartida, del papel de las administraciones públicas en este contexto, de modelos de generación de valor… Su objetivo es remarcar que el trabajo colaborativo en la Administración es una realidad que revierte en la propia organización, pero también en una mejora de los servicios que se prestan a los ciudadanos.

El programa Compartim se puso en marcha en el año 2005. Tras varios años de funcionamiento se ha creado un entramado de comunidades de distintos tipos, todas con la misión de producir y compartir conocimiento.

¿Experiencias colaborativas en un contexto organizativo como el de la Administración pública (lentitud y resistencia al cambio, barreras culturales para innovar…) ? ¿Qué ha cambiado para que esto sea posible?

La tecnología propició la conexión y el trabajo en red de los integrantes de las comunidades de práctica, se observó una tímida evolución de la cultura de la competición a la colaboración. También se produjeron cambios en el modelo tradicional de formación en el aula y se descubrió el aprendizaje entre iguales y la inteligencia colectiva de la organización. Se pusieron en marcha comunidades de aprendizaje, equipos de mejora, de innovación… En el programa Compartim la mayoría de las comunidades se han encaminado hacia la producción de conocimiento, que se ha plasmado en manuales, protocolos, guías de intervención, etc.

El trabajo colaborativo

¿Qué hace que profesionales prefieran sumarse a un proyecto colectivo y no trabajar todo el tiempo para su beneficio personal directo? En los entornos de trabajo hay una doble pulsión entre competición y colaboración. En las organizaciones bajo una primera capa de competitividad se encuentra otra capa colaborativa que sale con fuerza si es estimulada ante una amenaza o peligro inminente en el grupo. Así, es natural colaborar ante un reto o una amenaza. Pero en los contextos en los que esto no se produce hay que utilizar herramientas y metodologías adicionales, incentivos como la oportunidad de aprender, de estar al día en la actividad profesional, el apoyo mutuo entre compañeros que hacen una actividad similar, encuentros y participación dentro del grupo de compañeros de trabajo innovadores, etc. Hay aspectos que son muy importantes a la hora de valorar el impacto del trabajo colaborativo: el ahorro de tiempo, la provisión de aprendizaje organizacional que se actualiza constantemente y evita la obsolescencia, se evita la duplicidad de esfuerzos.

Las organizaciones surgidas bajo la mirada del paradigma industrial se estructuraron partiendo de la verticalidad, la especialización y el mando y control. En estas circunstancias, cooperar no tenía mucho sentido. Estas organizaciones no fueron pensadas para colaborar, sino para producir bienes y servicios a través de una maquinaria previamente diseñada en la cual se imponía el cumplimiento de roles predeterminados. Sin embargo, el mundo de hoy pide organizaciones más flexibles, dúctiles y dinámicas, en las cuales el conocimiento sea la fuente de la innovación y la generación de riqueza. Con lo cual, su gestión es clave para el éxito de las organizaciones. Cooperar no es ya sólo estar en buena onda, es, más bien, una necesidad para la creación de valor [Marcelo Lasagna. Colaborar en tiempos de cambio e incertidumbre]

Si queremos sobrevivir en un mundo cambiante y complejo, el hecho de mantenernos en los ámbitos conocidos, respondiendo con las mismas ideas y herramientas a nuevos problemas, sólo nos garantizará el fracaso. ¿Por qué no arriesgarnos? Experiencias como las desarrolladas en el programa Compartim animan a iniciar proyectos similares.

La solución a los problemas organizacionales se encuentra en las personas que trabajan en ella.

1 comentario

Archivado bajo Cortar la leña, acarrear el agua